Alivio del dolor en niños: cómo elegir la medicación adecuada

El médico le administra medicamentos al paciente para aliviar el dolor.

Como padre, no hay nada peor que ver a tu hijo sufriendo. Ya sea una fiebre molesta, un dolor de muelas punzante o un golpe por una caída, tu instinto te dice que todo mejore lo antes posible.

Pero estar en el pasillo de medicamentos y mirar las filas de analgésicos para niños puede resultar abrumador.

¿Cuál deberías elegir? ¿Qué es seguro? Si alguna vez no estás seguro de cuál es la mejor opción, no estás solo.

Dejemos de lado las conjeturas y analicemos los diferentes tipos de analgésicos para niños para que pueda sentirse seguro la próxima vez que su pequeño necesite alivio.

1. Acetaminofén (Tylenol)

El paracetamol es un medicamento favorito entre los padres para aliviar el dolor y reducir la fiebre. Es suave para los estómagos pequeños, por lo que si tu hijo tiene un estómago sensible, esta podría ser tu opción preferida. Se puede utilizar para dolores de cabeza, dolores de muelas o esos pequeños dolores que aparecen de repente.

¡Un consejo rápido! Siempre respete la dosis recomendada en la etiqueta. Demasiado paracetamol puede ser perjudicial para el hígado. Y recuerde, si su hijo tiene menos de dos años, es una buena idea hablar primero con su médico.

2. Ibuprofeno (Advil, Motrin)

A continuación, tenemos el ibuprofeno. Es un potente auxiliar que combate el dolor y la fiebre, además de eliminar la inflamación. Es perfecto para cuando tu hijo sufre un esguince, dolor muscular o hinchazón después de una caída.

Adminístrelo con algo de comida para evitar que le produzca malestar estomacal. Y, en general, es mejor para niños mayores de seis meses. Si su hijo tiene asma, es buena idea consultar con su médico antes de darle ibuprofeno. A veces puede desencadenar síntomas de asma en ciertos niños.

3. Aspirina

Evite darle aspirina a niños menores de 18 años a menos que su médico lo autorice. La aspirina se ha relacionado con el síndrome de Reye, una enfermedad poco frecuente pero grave, por lo que es mejor optar por otras opciones para el dolor o la fiebre.

4. Analgésicos tópicos

A veces, un poco de crema o gel puede hacer maravillas para aliviar el dolor localizado. Por ejemplo, la crema de hidrocortisona es eficaz para aliviar las picaduras de insectos, mientras que el gel de aloe vera puede ayudar con las quemaduras menores. Además, un ungüento para los músculos, como un ungüento a base de mentol, es ideal para los músculos doloridos. Solo recuerda verificar que sea seguro para los niños y aplicarlo solo sobre la piel intacta.

5. Productos combinados

Algunos medicamentos de venta libre mezclan paracetamol o ibuprofeno con otros ingredientes, como descongestionantes. Estos pueden ser útiles si su hijo está resfriado y tiene dolor de cabeza, pero tenga cuidado. Lea siempre las etiquetas para asegurarse de no duplicar el mismo ingrediente.

Algunos consejos útiles:

Lea la etiqueta: Esto suena simple, pero es necesario para obtener la dosis correcta según la edad y el peso de su hijo.

Utilice la herramienta de medición adecuada: Esa cuchara de cocina no es precisa. Utilice el medidor que viene con el medicamento o pídale uno a su farmacéutico.

Mantente organizado: Anota cuándo y cuánta medicación has administrado. Esto te ayudará a evitar confusiones.

Y como siempre, si no sabes qué camino tomar, llama a tu pediatra. Él tendrá el mejor consejo adaptado a las necesidades de tu hijo.

Con esta pequeña guía a mano, estarás preparado para afrontar cualquier molestia o dolor que se te presente. ¡Por un pequeño feliz y saludable!